Se trabaja con el escritor durante un cierto periodo de tiempo sobre aspectos que pueden modificarse o reescribirse de la obra. El autor, habiéndolo solicitado, obtiene así el apoyo de un escritor profesional y de un crítico literario que le ayudará a perfeccionar sus escritos. De esta forma, como práctica muy usada en el mercado norteamericano, escritores profesionales y editoriales acompañan a escritores nóveles en su búsqueda de posicionarse en una industria cultural.
El escritor que lo solicite puede o no aceptar dichas sugerencias, pero tendrá a su disposición herramientas metodológicas sólidas que podría usar en el futuro.

